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sábado, 8 de abril de 2017

QUELQUIDOS ... desde Catamarca (VI)

Un surtido de pequeños aportes al mejor conocimiento de nuestro historial camélido;
todo ello desde los envíos al editor del Dr. MV. Enrique Martín NOGUÉS.



The Present State of PERU: página 51.
London: Printed for Richard Phillips. 1805.

[1] Manuel BELGRANO, José María PAZ y ...  las llamas.

Luego de VILCAPUGIO, el 1° de octubre de 1813:

"... Eran ya las tres de la tarde, y las miserables reliquias del ejército argentino, reunidas en El Morro, no alcanzaban a 400 hombres, inclusos los heridos, que fueron cuidadosamente atendidos por orden del general [Belgrano]. ...
  El cielo, que es de una belleza inusual en aquella región inclemente, estaba despejado, y la noche amenazaba ser muy fría y era de temerse una nevada que hiciese intransitables los despeñaderos ...
  A tres leguas de marcha se hizo alto en un paraje árido y solitario, donde se encontraron dos cabañas abandonadas. Allí se proporcionaron algunas llamas, animales que hacen el oficio de los camellos en el Perú, y cuya carne es nauseabunda para los que no están acostumbrados a ella. El general, que hacía más de veinticuatro horas que no comía, intentó probar un bocado de aquel grosero alimento; pero su estómago enfermizo lo resistió, sobreviniéndole una incomodidad que lo postró por largo rato. Repuesto de su dolencia, ... y después de proveer a la seguridad de todos, recién se permitió la satisfacción del reposo, acostándose envuelto en un poncho ...".

: en las páginas 170/171, Tomo II,  de la
HISTORIA de BELGRANO y de la INDEPENDENCIA ARGENTINA
por Bartolomé Mitre; Buenos Aires: Librería "LA FACULTAD", de Juan Roldán y Cia. 1927.


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En sus "Memorias Póstumas" escribe el General José María PAZ, oficial en ese entonces [1813] a las órdenes del General Manuel BELGRANO:
"... El Coronel [Diego Balcarce] convino conmigo ... incorporarnos a la pequeña columna del General [Belgrano].
Caminamos el resto de la tarde y llegamos al anochecer a un lugar árido, llamado El Toro, que dista tres leguas de Vilcapugio y donde solo había uno o dos ranchos inhabitados. Es la primera vez que comí carne de llama (1); la noche era extremadamente fría y solo habíamos escapado con lo encapillado. Hubo oficiales que se tuvieron por felices de hallar un cuero de llama, chorreando sangre, en que envolverse. ..."
(1) Nota al pie, aclaración del Gral. J.M. Paz:
"Especie de guanacos, sin astas, que se llaman también carneros de la tierra. Se domestican y sirven para llevar carga que no debe pasar de setenta y cinco libras [c. 37 kgs.], ni la jornada que hagan, de tres leguas [c. 15 kms.], si no se quiere destruirlas."

: en las páginas 109/110, de la obra
Campañas de la Independencia -  Memorias Póstumas - Primera Parte
por el General JOSÉ MARÍA PAZ
Buenos Aires: Talleres Gráficos Argentinos L. J. ROSSO. [1892]. 322 pp.


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[2] Luis Leopoldo FRANCO y ... las llamas.

Nos transmite el Dr. Nogués, que el gran escritor y poeta catamarqueño, belicho para más precisión, Don Luis L. Franco describió  estas características.
Considero conveniente, como dato curioso, exponer en este contexto, un parrafito que figura en su libro "El General Paz y los dos caudillajes" donde enfoca a la llama bajo un aspecto que podríamos definir como social y erótico.
En opinión del autor de este quelquido, los conceptos vertidos por Don Luis no deben ser interpretados como peyorativos, sino como descriptivos de una de las situaciones más comprometidas para un ejército derrotado y desmoralizado, como lo era el del Norte, expedicionario al Alto Perú.

"... Avanzadas cuarenta leguas, la vanguardia se gasta en marchas y contramarchas bajo la confianza chambona de los jefes. Las despatarradas mulas de pelea, algunas chúcaras, pasan vuelta a vuelta, enfrenadas veinte horas. Las vituallas no están al día ...
... estos [por los lugareños] que mastican, como si rezaran, sus míticas hojas de coca, detrás de sus adoncelladas llamas, no cargan solo la sospecha del pecado que sólo se dice en latín y aymara, ...
lo enredan todo. ...".

Cueva de La Candelaria, Ancasti, Catamarca.
Zoofilia con llama.
Las frases pueden ratificarse, por caso, con menciones y pictografías varias, que informan de la zoofilia ocurrida con esta especie. Dice el Dr. Nogués que en uno de sus viajes, allá por 1972, al departamento de Antofagasta de la Sierra, en ocasión de una campaña antisárnica ovina, pregunto a un colaborador del lugar si ellos consumían carne de llamas adultas. Le respondió lo siguiente: Que no, que no lo hacían por las malas costumbres de algunos pastores puneños con las llamas. Eso me llevó a pensar en el temor a un posible contagio de sífilis (Treponema pallidum), posibilidad hoy científicamente descartada.
Nota de redacción: El Dr. Ricardo Latcham, varias veces citado en este blog, escribió extensamente acerca de este tema en su obra "Los animales domésticos en la América precolombina".



Acuarela, del artista y pintor
Louis Auguste Paul Magne de la Croix (1875-1942),
para el libro FAUNA ARGENTINA
 del Profesor Rodolfo Parodi Bustos (1903-2004) !!!
Bs. As. : Casa Jacobo Peuser Ltda. 1937. 255pp.
 


 
 
[3] Juan Carlos DÁVALOS y ... las llamas.

Vienen de la Puna donde nunca llueve,
donde por enero brota en los eriales el blanco amancay;
cruzaron inmensas estepas de sal y de nieve,
hollaron las vegas heladas al pie del Acay.

Coquena las guía, dios de los rebaños,
por la antigua ruta que el Inca trazó;
por donde vinieron, hara dos mil años
los hombres pequeños de junto al Poopó.

Del alba al ocaso,
los gráciles cuellos erguidos, el porte marcial,
caminan llevando por carga, con rítmico paso,
cada una dos panes de sal.

Sus ojos serenos y oscuros, de enormes pupilas,
miran a la gente como turbadores ojos de mujer,
como si sus almas de bestias tranquilas,
del hombre quisieran los sueños eternos saber.

Sigue de la tropa las trilladas huellas,
un collita que,
como avergonzado de verlas tan bellas,
camina de a pie,

Irán a la aldea del valle sonriente,
traerán de retorno maíz,
y por la quebrada, costeando el torrente,
volverán a su helado país.

Poema de Juan Carlos Dávalos (1887-1959), escritor nacido en la Villa de San Lorenzo, Salta.
Publicado en el libro CANTOS AGRESTES, editado en Salta por Monerris y Cía, en 1917. 197 pp.





(En redacción).

domingo, 26 de marzo de 2017

OVEJERÍAS, CABRERÍAS, LLAMERÍAS.

Parafraseando algunos topónimos regionales sudamericanos, transcribimos citas, frases y/o imágenes que definen situaciones y hechos relacionados con la cría productiva de nuestros rumiantes menores.

OVEJERÍAS:

[5]
Majada …
"Mar de espuma que se desborda en vellones.
  Nieve sobre campo reseco.
  Comezón gaucha que nunca encuentra palenque donde rascarse a gusto.
  Pilcha de lana con que se cubre la escarcha.
  Espantada blanca sobre campo verde. Sirve para parar el galope y cabestrear la rodada." p.108.

Ilustración de Juan HOHMANN. 1952.

 
Pellón …
"Cuero de oveja, lanudo y desjarretado, sobre el cual las asentaderas dejan su marca,
  como las huellas de un pisoteo.
  Pilcha del apero donde descansa el galope.
  En los arreos, suele sacar al gaucho de apuros:
  basta tener a mano un pellón para cuerpearle a la escarcha." p. 85.
Sarna …
"Comezón de cuero, con fruncimiento de hocico, junto al alambrado.
  Garroneo gaucho en el corral del puesto.
  Baño de cooper en la pileta de la estancia.
  Desmerecimiento del vellón en los apartes.
  Palabra inventada para el insulto. Pero así fea y todo, suele no disgustar al que pica." p. 29.

in: Elbio BERNÁRDEZ JACQUES
     Muestrario gaucho.
     Bs. As.: Ciordia y Rodríguez Edits. - Colección Ceibo. 1963. 179 pp.

[4]
..."Los primeros hombres que poblaron con haciendas lanares este Territorio, provenían en su casi totalidad de las Islas Malvinas, donde habían adquirido experiencia en la cría de ésta, en regiones cuyas condiciones climatológicas y agrícolas, se asemejan mucho a las de este Territorio.
Los animales que se trajeron a ésta, si bien provenían de las Malvinas, es menester recordar que fueron, en su época, importados a ese punto, desde Buenos Aires, Montevideo, y algunos de Río Negro. ... y eran del tipo conocido por oveja malvinera, cruza del pampa con animales que se importaron directamente de Inglaterra, ...
En aquella época, los pobladores que venían en busca de fortuna, carecían del capital necesario para comprar reproductores extranjeros. ..."
p. 63: Breve reseña histórica de la ganadería del Territorio. Ovinos.
in: CUASNICÚ, S(alomón).
      Santa Cruz. Somera historia ...
      Buenos Aires: Editorial LITO. 1935. 339 pp.


Biblioteca: CMNF.






Ovejas "criollas pampas". c 1920.
Foto: R. Valmitjana.
                                                                             
 
[3]
..."En esta forma nació en mi mente la idea de imaginar la vida de la oveja en todo su desarrollo, desde el punto de vista de ella misma. He presenciado en muchos sitios falta de comprensión e ignorancia, si no brutalidad por parte de los hombres encargados de su cuidado, aún en los casos donde menos lo imaginara. ... Por todo esto ideé, saliendo de la regla general de dar consejos en un sentido u otro, apelar al corazón humano, a su sentido latente de padre, madre e hijo, relatando las desgracias y vicisitudes del lanar por su propia boca, ya que no son muy distintas a las del mismo hombre. ..."
p.8: Prólogo.
in: LINK, Pablo (Profesor. Ingeniero Industrial.)
      Habla la oveja.
      Buenos Aires: Imprenta Ferrari Hermanos. 1946. 125 pp.


Foto: CMNF.



Foto:www

                                        
[2]
..."Quién sabe que inexplicable capricho de nuestra memoria nos recordó, de improviso, un hecho ocurrido quince años atrás en una modesta chacra del partido de Juárez, a la que, como inspectores de sarna, llegamos un caluroso día del mes de enero.
    La zona soportaba una prolongada sequía, la chacra devastada, yerma; hasta el último pasto se había agostado, en tanto la parva era solo un recuerdo, y el dinero, poco por cierto, se había apocado hasta decidir al dueño a vender su pequeña majada.
    Su mujer, no obstante, se oponía a esa decisión, impermeable a todas las razones que invocaba el marido; insistía una y otra vez en que con esas pocas ovejas habían criado a todos sus hijos, por lo que cualquier sacrificio sería poco para salvarlas, aún a costa de tener que enajenar muebles y enseres.
    Nuestra tarea nos alejó físicamente de esa chacra, pero nunca olvidamos el diálogo del matrimonio, ni la desesperación de la humilde mujer, ni su firme decisión de salvar la majadita, con absoluto desprecio de lo material, algo tan difícil en estas épocas, en las que tan a menudo, se sustituyen sentimientos y pareceres por cálculos fríos e impersonales, escudados en una supuesta o real productividad o eficiencia. ..."

in: HINSCH, Otto M(athías); MV.
     Ovinos y civilización.
     Buenos Aires: Editorial Proyección SRL.
     Revista PROYECCION RURAL, IV:37, página 42. Marzo de 1971.


Foto: www.

                                         
[1]
..."En ciertas regiones de la Patagonia, de escasa capacidad para ovinos por legua se ocupan grandes extensiones de campo para su cría en plena libertad. Cuando llega el momento de reunirlos para alguna faena, los pastores [ovejeros], repartiéndose en derredor de sus prados y perdiendo de vista los unos a los otros, como es natural, apelan a ese medio tan sencillo de la humareda, a cuyo efecto cuentan con la materia prima: los arbustos [matas] secos del Neneo, que aún en tiempo de las altas nevadas, asoman acá y allá las puntas de sus pajizos tallos. Aun cubiertos parcialmente de nieve, basta sacudirlos para descubrir en su centro la hierba seca que un fósforo incendia rápidamente; así el humo noticia a los lejanos jinetes, de que ahí van arreando sus compañeros."...

p. 48/49: NENEO - EL NOTICIERO
in: TEPP, Max - WERNICKE, Edmundo
     Árboles y Arbustos de la Cordillera Patagónica
    Buenos Aires: Editorial: Del Umbral Argentino. 1936. 64pp.+24 láminas

CABRERÍAS:

[2]
... "Inclusive la expresión vaca del pobre, que con tanta frecuencia se aplica a la cabra y que en un principio tuvo la intención de ser un elogio, con demasiada frecuencia a adquirido una connotación de menosprecio y condescendencia que no da el reconocimiento debido a las capacidades particulares de este animal. La frase suele emplearse para condenar a la cabra a una insignificancia tal que los funcionarios gubernamentales no la toman seriamente en consideración y se contentan con dejar su porvenir en manos de unos cuantos entusiastas." ...
p.33: Mitos y realidades.
in: FRENCH, M(arcus) H(arry)
      Observaciones sobre las cabras.
     Roma: FAO-Estudios Agropecuarios N° 80. 1970. 234 pp.

[1]
               I
Por el áspera ladera
de pedregosas aristas,
los chivos equilibristas
pacen la grama ligera.

Pintadas cabras inquietas
y grandes chivos barbudos
dan moquetes, estornudos,
berridos y zapatetas.

Y reproduce en dos pies
un cabrón ante un cebil,
el venerable perfil
sacerdotal de Moisés.

             II
Metempsicosis extraña
se cumple seguramente
al parecerse a la gente
los chivos en la montaña.

Mientras van hacia la cumbre
hacen humanos rumores:
se oyen voces de oradores
hablando a la muchedumbre.

Teniendo a los pies del monte
veinte leguas de horizonte,
no lo contemplan jamás.
Con las barbas contra el suelo,
el  vasto mundo y el cielo
para ellos está de más.

              III
A veces sobre una peña
se para inmóvil un chivo
con el aire pensativo
de un filósofo que sueña.

Más si junto al precipicio
rumia y rumia, su tarea
por cierto no es una idea
sino un bolo alimenticio.

Algún atraco indigesto
le da la actitud, el gesto
y empaque de pensador,
mientras los otros chivatos,
con cerriles arrebatos
se dedican al amor.

LOS CHIVOS
Poesía de Juan Carlos DÁVALOS (1887-1959).
Argentino, Provincia de Salta. Escritor. Poeta. Docente. Periodista.
in: "OTOÑO", Buenos Aires: Editorial TOR. 156 pp. 1935.
Colaboración del Dr.MV. Enrique Martín Nogués.




LLAMERÍAS:

[4]
Buenos Aires, Enero 1° de 1885
      El Banco de la Provincia de Buenos Aires pagará al portador y a la vista
      UN PESO - Moneda Nacional Oro -
      según Ley de 5 de noviembre de 1881.

Nuestro único papel moneda con LLAMAS CARGUERAS !!!
rodeadas por los ex-gobernadores Martín Rodríguez y Manuel Pinto.




[3]
... "Entonces ¿ por qué no considerar al guanaco como un recurso natural de altos beneficios ?
Sería necesario que comencemos a tomar conciencia de la validez que tiene esta especie como recurso, muy especialmente en áreas donde la productividad es mínima y donde el nivel de monoproducción es una constante." ...
p.9: ¿ Problema o recurso ?
in: OPORTO, Nicolás Raúl
     EL GUANACO. Fauna de la provincia de Río Negro.
     Viedma: Imprenta de la Legislatura. 1989. 12 pp



Guanacos "colchos" [Lama guanicoe f. huanacus].
Departamento Iglesia, Pcia. San Juan, Argentina.

                                      
 

[2]
..."No hemos querido considerar estas (llama y alpaca) como especies diferentes del ganado salvaje, porque estamos convencidos que no son más que variedades domésticas del huanaco y de la vicuña respectivamente. Indudablemente han sufrido ciertas modificaciones, pero estas no son suficientes para clasificarlas en especies distintas.
 De los que han descrito estos animales, todos los cronistas, la mayor parte de los viajeros, y un buen número de naturalistas, los han clasificado en cuatro especies.
 Buffon y Linné, sin embargo pensaron de otro modo y opinaron que la llama no era más que una variedad domesticada del huanaco y que el pacoalpaca  de igual manera descendía de la vicuña." ...
 p.105: Capítulo II Los auchénidos.
in: LATCHAM, Ricardo E.
     Los animales domésticos de la América precolombina.
     Santiago de Chile: Publcs. Museo Etnol. y Antrop.  Tomo III:1. 1922. 199 pp.



Mural alegórico, UNTA, Puno, Perú. 1974.
Foto: CMNF.
 
                                                                                
Nota: Richard Edward LATCHAM CARTWRIGHT (1869-1943).
Ingeniero Civil. Arqueólogo. Antropólogo. Etnólogo. Folclorista.
Profesor universitario. Dr.hc. UNMSM y UNLP.
Director del Museo Nacional de Historia Natural; Santiago de Chile.

[1]
Inalterable, por la tierra avara
del altiplano, luce la mesura
de su indolente paso y su apostura,
la sobria compañera del aymara.

Parece, cuando lánguida se para
y mira la aridez de la llanura,
que en sus grandes pupilas la amargura
del erial horizonte se estancara.

O erguida la cerviz al sol que muere
y de hinojos, oyendo el miserere
pavoroso del viento de la puna,

espera que del ara de la nieve
el sacerdote inmaterial eleve
la eucarística forma de la luna.




Sello postal del Perú. 1873 [1a. impresión].
"Lama", en relief. Ivert & Tellier n°16.
                            

La LLAMA.
Soneto de Gregorio REYNOLDS IPIÑA (1882-1948).
Doctor en Letras. Literato. Poeta. Traductor. Diplomático.
Rector de la Universidad San Francisco Javier de Chuquisaca; Bolivia.